Presagio

Un sacrificio en mi morada
y con su sangre marcar mi puerta,
para que el Ángel de la Muerte no entre,
pase de largo, y siga su jornada.

 

Con ayuda interpreté el mensaje:
destrucción se avecina a galope,
en un cántico que llama a La Guerra;
poco sutil me mostró su aprecio,
y un vaticinio a bajo precio.

 

Le sostuve la mirada y dejé en claro:
admiro tu faz pero no eres mi dios,
“de mi puerta escurre La Noche,
entinta mi pluma y anega mi lar”.

 

La ira la absorbió el inocente,
criatura que se aventuró sola
hacia la cueva del dragón;
sus entrañas fueron esparcidas,
el cadáver atravesado por mi lanza
hiede para evitar más inmolación.

 

“De mi puerta brota La Vida
cuando me abriga La Noche,
inunda la casa donde nado en sueños,
quimeras cruentas, de redención”.

 

 

Blackroses* Original de Junio 2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s